¿Qué es mejor, un Ecoflow o un inversor? Esa es la pregunta del millón. Te voy a responder sin vueltas, porque aquí no hay una respuesta única, depende de lo que quieras y del dinero que tengas.
Un EcoFlow es cómodo, compacto, silencioso y lo enchufas y ya. No tienes que cablear nada, no te ocupa espacio, y si mañana te mudas, lo cargas y te vas. Para un apartamento de un cuarto en el Vedado, con un Haier de 7 pies y cuatro lámparas LED, una EcoFlow Delta 2 te resuelve una noche de apagón. Conectas el refrigerador y las lámparas y tienes electricidad limpia y estable. El problema es la autonomía. Una Delta 2 te da de seis a ocho horas con el refrigerador puesto, no más. Si el apagón se extiende, te quedas seco. Y cargarla con paneles es posible, pero si no tienes azotea, olvídate. El sol del balcón no te va a rendir igual.
Un inversor con batería es más bruto, más barato por cada watt-hora que almacenas, y si te compras una batería grande de 200Ah, le sacas el doble de horas. Pero necesitas cablearlo, comprar cargador, fusibles, y el inversor hace ruido con los ventiladores. Además, las baterías de gel o litio hay que cuidarlas. Si no sabes de electricidad, vas a necesitar a alguien que te lo instale.
En tu caso, con un solo cuarto y poca carga, yo iría por una EcoFlow Delta 2 o una Bluetti AC180. ¿Por qué? Porque no tienes espacio para un banco de baterías, porque la instalación es cero, y porque con cuatro lámparas LED y el refrigerador, una estación bien cargada te salva el apagón de la noche. Si después quieres más autonomía, le compras un panel y la cargas de día en el balcón o en algún lugar donde te de el sol..
El inversor con batería te conviene solo si vas a poner más carga, como un motor de agua, una lavadora o una cocina eléctrica. Para tu apartamento, eso es un tiro. Quédate con la EcoFlow. No es la más barata, pero es la que te va a funcionar sin dolores de cabeza.