Te voy a responder con los pies en la tierra, porque aquí la gente se ilusiona y después se estrella.
Un panel de 1000 watts es un panel grande, de los buenos. Pero una cosa es lo que genera en el pico del día y otra lo que te entrega de verdad con sol cubano, calor y cables. En el mejor momento, al mediodía, con sol directo, ese panel te puede dar entre 850 y 950 watts reales. Digamos que en un día despejado te genera entre 4,500 y 5,000 watts-hora en total. Eso es energía suficiente para cosas serias, pero no para todo.
Con ese panel, de día y con un buen inversor de onda pura, puedes mover la nevera, cuatro o cinco bombillos LED, dos ventiladores y el televisor al mismo tiempo. Una lavadora pequeña también la arranca, siempre que no sea de calentador y el inversor aguante el pico del motor. Lo que no vas a poder mover con un solo panel de 1000 watts es un aire acondicionado grande, una cocina eléctrica o una bomba de agua de mucha potencia. Eso es otro nivel.
Ahora, el punto clave: sin baterías, todo eso solo funciona mientras hay sol. En el momento que se nubla o cae la tarde, se acabó. Si quieres tener respaldo en el apagón de la noche, necesitas baterías sí o sí. Y para cargar baterías, el panel tiene que pasar por un regulador MPPT que controle el voltaje. No se puede conectar directo.
Si tus padres viven en provincia y los apagones son de noche, mi recomendación es que uses el panel de 1000 watts para cargar un banco de baterías de litio de 200Ah a 48 voltios, o algo equivalente. Eso te da energía almacenada para la nevera, los ventiladores y el televisor durante varias horas. El inversor tiene que ser de onda pura, de al menos 1,500 watts, para que no sufra con los arranques.
En resumen: el panel de 1000 watts es una buena base, pero no hace milagros solo. Panel, regulador, baterías e inversor forman un equipo. Si compras el panel y no tienes lo demás, tienes un cristal caro en el techo. Si me dices qué equipos exactos tiene la casa de tus padres, te hago la lista completa sin que te falte ni te sobre.